Unknown¿Has experimentado ruido mental, al punto de sentirte aturdido? ¿Has deseado vehemente “despejarte”? ¿Qué es lo primero que se te ocurre para remediarlo? ¿Unas vacaciones?

Puedo afirmar con confianza que todos hemos estado ahí. No vivimos en un vacío, más bien estamos sumergidos en un océano de estímulos. Esa es la vida. Los estímulos pueden ser externos como incidentes, personas, o el mismo clima, o bien, internos como nuestras preocupaciones. Estos seguirán siendo e incitarán siempre nuestra mente, sin embargo, tenemos la capacidad de modular nuestras respuestas ante el ruido. Para ello muchas veces necesitamos “salirnos” de dónde estamos.

La frase: “necesito unas vacaciones” es muy visceral y por ende muy real, pero ¿puedes siempre salir de tu sito, dejar todo a un lado? Yo puedo afirmar que sí, siempre y cuándo las vacaciones que te tomes no te desplacen tan lejos y no tomen demasiado tiempo. En otras palabras, que sean tan simples como sólo estar contigo.

¿Qué pasa cuándo estás a solas? (Y me refiero a estar con tu propia compañía, sin distractores como la televisión, la computadora, etc.). A diferencia de cuándo conversas con alguien, las historias de tu mente solo tienen un espectador: tú mismo, y entonces dejan de ser alimentadas por otras opiniones, visiones, etc. Al menos que tú decidas seguir estimulándolas, puedes optar por dejar que el monólogo se siga hasta que pierda fuerza y se agote. Ahí es cuándo te das cuenta del momento en que las historias se tornan absurdas y las abandonas. ¿Te ha pasado esto? ¡Es un descubrimiento maravilloso!

Ilustraré este concepto con la siguiente alusión: Visualiza a tu mente como un piso. Sobre este piso hay un trompo que representa una historia mental. Enrollado a este trompo hay una cuerda, o un estímulo, que al hacer fricción con el trompo, este se hecha a andar. Y así, la historia sobre tu mente gira y gira… Si optas por sólo dejar girar el trompo y observarlo, te darás cuenta que este perderá velocidad hasta el punto en que se agota y cae. La historia perdió validez.

En la mente, no sólo existe una historia, ¡sino miles! ¡Miles de trompos girando a distintas velocidades y alimentándose por fricciones distintas! No los podemos frenar a todos deliberadamente, esto representaría una fricción muy fuerte que provocaría que choquen unos con los otros formando un “caos”. Más bien tendríamos que atestiguarlos a todos, dejando que cada uno desenvuelva su curso. Esto es lo que sucede cuándo sólo, y solamente, estás contigo.

Para este proceso, para esta pequeña vacación, se requiere de tiempo, ya que la desaceleración de nuestras historias no tiene nada que ver con nuestra voluntad si no que poseen su propia vigencia. Un tiempo suficiente, con este tipo de observación, ya genera un cambio en la mente, una perspectiva diferente, aunque aún queden historias girando. Pero como las historias de nuestra mente seguirán alimentándose con la vida e incluso se generarán otras nuevas, el segundo ingrediente primordial para que nuestras pequeñas vacaciones sean no sólo efectivas, sino trascendentes, es convertir esta actividad en un ritual, que se lleve a cabo durante, yo diría, todos los días de nuestra vida. Es mediante la repetición que nos educamos; que podemos percatarnos de las tendencias de nuestra mente y así modificar nuestras acciones para disminuir la creación de nuevas historias. Así, cada retorno nos brindará mayor claridad, mayor entendimiento. Y eso se siente bien, y eso nos incita a seguir retornando…

Miriam Hamui

Autor: Miriam Hamui

Miriam practica yoga desde el 2001 y enseña desde el 2008. También es educadora somática certificada por la escuela de Body Mind Movement. Ella combina sensibilidad y experiencia para guiar a sus alumnos hacia la práctica introspectiva y el movimiento consiente. De su cuerpo nace su escritura, que a su vez, inspira de regreso a su enseñanza. Conoce sus clases, eventos y libros publicados en www.miriamyoga.com

CompárteloShare on FacebookTweet about this on TwitterPin on Pinterest
Tagged on:                     

2 thoughts on “Pequeñas vacaciones mentales

  • 20 20America/Mexico_City julio 20America/Mexico_City 2015 at 09:29 09Mon, 20 Jul 2015 09:29:50 -050050.
    Permalink

    Preciosas palabras, hermoso post, y me encantó la metáfora del trompo…asi es…generalmente cuando una de estas historias es fresca, le damos y le damos cuerda, pero con el tiempo, cada vez menos hasta que a veces de plano el tronco deja de girar por falta de estímulo. Que importante es darnos esa vacación mental, al menos una vez al día…
    Un abrazo, Miriam. Te felicito!

    Reply
  • Miriam
    20 20America/Mexico_City julio 20America/Mexico_City 2015 at 10:31 10Mon, 20 Jul 2015 10:31:29 -050029.
    Permalink

    Me da mucho gusto que la metáfora del trompo produjo nuevo entendimiento para ti, Dalia. Esta salió en un momento dónde justo yo experimentaba ruido mental y para remediarlo me dispuse a escribir, al menos para “vaciar” lo que en mi mente sólo daba vueltas. Me sirvió mucho, ya que me pude observar a mi misma en el proceso y así, la metáfora del trompo me llegó.
    Muchas gracias por leerme, Dalia y encantada de seguir compartiendo!

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *