images¿Cuántas veces has terminado en un lugar que no querías, sólo porque no comunicaste a tiempo? Piénsalo. La falta de asertividad no proviene del hecho de ser penoso o demasiado político, si no más bien de una falta de sintonía entre lo que se siente y lo que se piensa.

Cuándo tenemos un deseo que cumplir, una imagen que sostener o un plan específico a ejecutar nos volvemos propensos a volcar nuestra atención a la resolución del asunto, a menudo pasando por alto lo que estamos sintiendo. No es que deliberadamente relegamos nuestras sensaciones, sino que nuestros pensamientos toman el primer plano. ¿Has estad ahí?

La mente no es mala en sí, pues sin ella no descifraríamos lo que estamos sintiendo. La dificultad estriba en que nos aferramos tanto a nuestras creencias que le restamos espacio a nuestra mente para la percepción directa. Es cómo si esta se “apretara” y al hacerlo, solita se estresara. Esto se percibe fácilmente en la expresión facial de las personas…

Yoga puede ser una herramienta útil para sintonizar sensaciones y pensamiento y así poder ejercer la asertividad, pero esto depende enteramente de cómo se aborda la práctica. Por ejemplo, si uno se dispone a practicar porque desea fervientemente aquietar su mente, sus esfuerzos serán fútiles, ya que de entrada se quiere estar ahí, en ese espacio en blanco, quizá por una desesperación, quizá por una idea preconcebida de que eso solucionará muchos problemas con los que uno batalla… Desde el principio, ya hay tensión; ya se apretó la mente y se redujo la apertura para captar y descubrir. Si al contrario, se aborda la práctica sin finalidad alguna mas que la de la práctica en sí, entonces la mente se torna receptiva y es cuándo se empieza a conocer y entender aspectos sobre uno que antes ni se imaginaban. Más aun, si la práctica se ejecuta periódicamente, en un mismo sitio y a la misma hora, se hace posible notar diferencias en el estado de uno día con día, al igual que tendencias, si uno se valora a largo plazo. Es de la experiencia continua con uno mismo que nace la claridad necesaria para ser asertivo.

Personalmente, he llegado a un punto en mi práctica dónde no necesito ejercer esfuerzo alguno para ser asertiva en mi día a día, sino que soy asertiva porque simplemente soy. Claro está que el ser asertivo no implica hacer lo que se quiere todo el tiempo, sino más bien es contar con los elementos necesarios para negociar la convivencia de uno con otras personas y con el entorno, y a la vez estar en paz porque uno se ha honrado.

Miriam Hamui

Autor: Miriam Hamui

Miriam practica yoga desde el 2001 y enseña desde el 2008. También es educadora somática certificada por la escuela de Body Mind Movement. Ella combina sensibilidad y experiencia para guiar a sus alumnos hacia la práctica introspectiva y el movimiento consiente. De su cuerpo nace su escritura, que a su vez, inspira de regreso a su enseñanza. Conoce sus clases, eventos y libros publicados en www.miriamyoga.com

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2 thoughts on “Yoga y asertividad

  • 11 11America/Mexico_City abril 11America/Mexico_City 2016 at 12:30 12Mon, 11 Apr 2016 12:30:52 -050052.
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    Buenísimo Miriam! La honestidad siempre se me ha dado bien, pero la asertividad la conseguí apenas de un tiempo para acá gracias al yoga. No creo que debemos sacrificar nuestro bienestar por complacer un sistema ni a los demás, y la gente poco asertiva siempre nos va a juzgar por esto; aunque muy en el fondo, deseando cambiar.

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    • Miriam
      11 11America/Mexico_City abril 11America/Mexico_City 2016 at 16:48 04Mon, 11 Apr 2016 16:48:14 -050014.
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      Gracias por tu retro alimentación, Milly! Totalmente de acuerdo contigo. Si nos manejamos con asertividad, no sólo nos honramos a nosotros mismos, sino que también es un gesto de respeto hacia el otro, ya que este merece tener claridad acerca de nuestras intenciones. Habrá gente que lo aprecie y gente que no estará lista para recibir información honesta porque su ego se contrapone, pero al final del día, la veracidad es la que marca el desenvolvimiento de las cosas (Satya).
      Lo más hermoso de todo es que la misma claridad que produce la práctica constante de yoga es la que nos permite ser asertivos sin tener que ejercer mayor esfuerzo!

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